Agradar a los demás puede parecer una forma de cuidar nuestras relaciones, pero ¿qué ocurre cuando necesitamos constantemente su aprobación para sentirnos bien? En este artículo reflexionamos sobre la necesidad de pertenecer, el miedo al rechazo, los límites y la autenticidad, y sobre cómo podemos aprender a considerar a los demás sin dejar de escucharnos a nosotros mismos.