A veces cumplimos con nuestras responsabilidades, resolvemos pendientes y seguimos adelante sin detenernos a preguntarnos cómo estamos. Vivir en piloto automático puede ayudarnos a afrontar etapas exigentes, pero también puede alejarnos de nuestras necesidades, emociones y deseos. En este artículo reflexionamos sobre la importancia de recuperar pequeños espacios de presencia en nuestra propia vida.