A veces no estamos cansados porque no sepamos organizarnos, sino porque estamos intentando sostener demasiado. Responsabilidades, expectativas, problemas ajenos y la exigencia de poder con todo pueden dejarnos sin espacio para nosotros mismos. En este artículo exploramos qué ocurre cuando la autosuficiencia se convierte en una exigencia y por qué reconocer nuestros límites, pedir apoyo y aprender a soltar algunas cargas también son formas de cuidarnos.